No puedo tener hijos

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No puedo tener hijos

¿Cuál es la probabilidad de que una pareja consiga embarazo de forma natural?

La tasa de fertilidad, en caso de parejas jóvenes, de entre 20 y 30 años, siempre que las mujeres tienen ciclos regulares de 28-30 días, se sitúa entre el 20 y 30 % por ciclo menstrual.

Cuando una pareja busca embarazo, la mayor probabilidad de conseguir embarazo se encuentra en los 3 primeros meses, independientemente de que la mujer haya estado tomando anticonceptivos o no.

Al año de buscar embarazo, el 80% de las parejas han conseguido gestación. A los dos años, han quedado embarazadas el 90%.

La tasa de fertilidad disminuye en mujeres por encima de 35 años y en hombre por encima de 50 años.

¿Cómo quedarme embarazada?

De forma ideal, el embarazo debería ser una decisión más o menos programada, es decir, la mujer, y su pareja, deben decidir el momento y prepararse antes de ello.

La mujer debe hacerse un examen ginecológico, que comprenderá exploración ginecológica, citología, ecografía y exploración mamaria. Tras la exploración e historia clínica el ginecólogo detectará la necesidad de analíticas especiales, tratamientos específicos o recomendaciones personalizadas para la mujer.

¿Cuáles son las recomendaciones previas para quedarme embarazada?

La mujer deberá hacer un reconocimiento ginecológico previo, tomar un polivitamínico completo, al menos 1 mes antes de concebir, y llevar un estilo de vida saludable.

Es recomendable buscar asesoramiento específico previo cuando se padecen enfermedades genéticas, autoinmunes, o hay antecedentes en la familia, o se tienen hábitos tóxicos como alcohol y tabaco o problemas alimentarios.

¿Qué es la fase fértil?

La fase fértil es aquella comprendida dentro del ciclo menstrual en la que es más probable que ocurra la ovulación y, por tanto, el embarazo. La fase fértil o de mayor fertilidad es aquella que comprenden los 6 días previos a la ovulación. Sabemos que la ovulación ocurre 14 días antes de la regla. Por tanto, en mujeres con ciclos de 28 días la ovulación ocurre el día 14 del ciclo, contando desde el primer día de la regla.

¿Cuál es mi primer día de la regla?

El primer día de la regla es aquel en el que el sangrado es abundante. Frecuentemente la regla está precedida de un manchado que corresponde a la fase última el ciclo menstrual previo. Hasta que la cantidad no sea abundante no podemos considerar que ha llegado el primer día de la regla.

¿Cómo puedo saber si estoy ovulando?

Saber cuándo se produce tu ovulación mejora la probabilidad de embarazo. La pareja tendrá relaciones sexuales durante sus días fértiles, una vez éstos se conozcan por alguno de los métodos.

Existen varios métodos para conocer los días de mayor fertilidad.

Uno de ellos es el moco cervical y las secreciones vaginales, que empiezan a aumentar 6 días antes de la ovulación.

Existen kits para detectar la ovulación en orina. Estos métodos detectan una hormona que se llama LH, que es la que desencadena la ovulación. Una vez tenemos positivo este test sabemos que la ovulación ocurrirá entre 24 y 36 horas después.

Actualmente existe la llamada “pulsera de la fertilidad” un método mucho más fiable que el anterior para detectar la ovulación. Esta pulsera está conectada con una APP del móvil y avisa con precisión del momento idóneo para tener relaciones.

Si vas anotando cada mes tus días de mayor fertilidad, podrás establecer tu calendario de fertilidad. Siempre que los ciclos sean regulares, es decir, tengan siempre la misma duración, los días de fertilidad de la mujer serán los mismos en cada.

¿Qué postura debo utilizar para aumentar la probabilidad de embarazo?

Los espermatozoides depositados en el fondo de la vagina ascienden hasta las trompas de igual forma independientemente de la postura que se utilice durante las relaciones.

No hay evidencia científica que haya demostrado que ninguna postura durante el coito, la existencia de orgasmo o no en la mujer, o el reposo después de tener relaciones aumente la tasa de fertilidad.

La unión del óvulo con el espermatozoide sólo depende de la existencia del óvulo, de una anatomía correcta del útero y trompas, y de un semen con un porcentaje de espermatozoides móviles mayor del 60%.

Hay algunos lubricantes que disminuyen la movilidad de los espermatozoides. En caso de necesitarlo, se aconseja utilizar aquellos que contengan aceite mineral o aceite de canola.

¿Cuántos días de abstinencia sexual se recomiendan para mejorar la fertilidad?

La abstinencia adecuada para tener el semen más apto para conseguir embarazo es de 2-3 días. Se recomienda que en el periodo fértil de la mujer (fecha de la ovulación) se tengan relaciones cada dos días.

¿Qué debo comer para mejorar la fertilidad?

Hay que saber que las mujeres muy delgadas o con sobrepeso tienen una menor fertilidad. Esto es porque la proporción de óvulos fértiles es menor, lo que tiene como consecuencia que se produzcan alteraciones en los ciclos menstruales y que aun teniendo ciclos regulares no se produzca un ovulo útil.

Por tanto, es muy importante corregir el peso antes de buscar embarazo. Se aconseja un Índice de Masa Corporal de entre 19 y 25.

Debe seguirse una dieta variada, siendo muy recomendables los alimentos alcalinos. Dentro de la dieta variada que tengamos, es aconsejable que se encuentren en mayor proporción los alimentos contenidos en las tres columnas de la izquierda.

No es aconsejable abusar de los mariscos, por el alto contenido en mercurio, que disminuye la fertilidad.

Debe evitarse el consumo excesivo de alcohol, el tabaco y el uso de drogas, dado que están relaciones con una disminución clara de la fertilidad.

¿Qué hago si no puedo quedarme embarazada?

Hay parejas en las que tras un tiempo buscando embarazo sufren porque desean tener hijos y no saben cómo hacerlo.

En estos casos, si no has hecho tu revisión ginecológica antes de buscar embarazo, es el momento de hacerla.

Si ya ha pasado más de 1 año desde que estáis en búsqueda de gestación, o más de 6 meses en caso de mujeres mayores de 40 años, debéis acudir a una Unidad de Reproducción Asistida.

El hecho de que haya pasado un tiempo sin encontrar embarazo no quiere decir que la pareja tenga un problema de gravedad, pero sí es importante saberlo cuanto antes. Hay factores que influyen en la fertilidad que empeoran con el paso del tiempo, siendo más difíciles de corregir. Por ello, una vez pasado 1 año sin embarazo, la pareja no debe demorarse en hacer un estudio completo de fertilidad.

¿Cuáles son las pruebas de fertilidad que debemos hacer?

La mujer será evaluada mediante exploración ginecológica y ecografía. Tras una historia clínica detallada, el ginecólogo solicitará las siguientes pruebas para hacer un estudio integral de fertilidad:

  1. Análisis de sangre para la mujer, que se realizará entre el 2º y 4º día de la regla.
  2. Análisis de sangre para el hombre
  3. Análisis de semen: estudio completo con capacitación y REM

Mediante estas 3 pruebas, se determinará el estado hormonal de la mujer, si existe sospecha de disfunción en la ovulación o problemas en las trompas. se detectarán aquellos casos en los que haya problemas de coagulación, o sospecha de problemas autoinmunes, se sabrá si la fórmula cromosómica de la pareja es normal y si el semen puede tener alguna anomalía.

Hay casos en los que será recomendable ahondar en estudios genéticos específicos, por antecedentes personales o familiares, o por los resultados de las pruebas de fertilidad.

¿Cuándo acudir a una clínica de reproducción?

Una pareja puede acudir a una clínica de reproducción si considera, por algún factor personal, que puede tener problemas para tener hijos.

La recomendación es acudir a una clínica especializada en reproducción cuando la pareja lleva más de 1 año buscando embarazo sin conseguirlo. En aquellos casos en los que la mujer sea mayor de 40 años, o padezca endometriosis, miomas, o tengan antecedente de alguna enfermedad ginecológica previa, o el hombre sea mayor de 50 años, debe consultarse si han pasado 6 meses sin gestación.

En tu clínica de reproducción estudiarán a la pareja mediante pruebas de fertilidad específicas. Las pruebas de fertilidad deben contener toda la información necesaria para hacer un diagnóstico muy concreto del problema, si lo hay. Las parejas que están pasando por una larga espera de su embarazo necesitan hacerse pocas pruebas con mucha información en un tiempo breve.

¿Cómo elegir una clínica de reproducción?

El primer factor importante que debéis valorar son los profesionales que tratarán vuestro caso. Debe ser accesible para vosotros conocer el curriculum de los profesionales que llevan la Unidad de Reproducción donde acudáis, y que podáis saber la experiencia de cada uno de ellos.

En segundo lugar, hay que valorar las instalaciones. No solo son importantes las instalaciones que se ven, como la sala de espera o la consulta, sino la que no se ve. Para ello, además de preguntar cómo es la organización de la Unidad y la tecnología con la que cuentan, podéis fijaros en la limpieza de las instalaciones que veis, la intimidad que percibís en las mismas, la limpieza de los uniformes de las personas con las que tratéis. El laboratorio de embriología es muy importante en una unidad de este tipo. Aunque no sabréis de todos los pormenores a nivel tecnológico, podéis preguntar por el laboratorio, si tienen fotos, de qué año es, la última tecnología introducida, el mantenimiento, etc. Esto os dará idea de cuánto de importante es para el equipo el avance de tecnología y embriólogos con experiencia en el laboratorio.

En tercer lugar, debéis preguntar cómo de accesibles están los médicos y enfermeras cuándo tengáis algún problema o duda. Debéis saber si tenéis un teléfono o mail directo para comunicaros con el equipo médico, si os solucionarán un problema con la medicación, si tenéis apoyo psicológico rápido si lo necesitáis, etc.

¿Qué hacer en caso de disfunción eréctil?

Es un factor que influye mucho en la fertilidad, y que suele tener buen tratamiento generalmente. La pareja no debe tener pudor a la hora de acudir a un urólogo con experiencia en andrología para consultarle antes de dejar que el tiempo corrija este problema, porque no lo hará.

¿Qué hacer si he tenido abortos?

En los casos en los que ha habido abortos, debe hacerse un estudio específico en una Unidad de Reproducción.  La razón de acudir a una Unidad de Reproducción directamente es porque la causa más frecuente de abortos son los problemas en los gametos, es decir, en los óvulos o en los espermatozoides. Estos factores sólo pueden ser estudiados por especialistas en Reproducción Humana.

Mediante exploración y ecografía ginecológica, análisis de sangre de la pareja y análisis de semen, descartaremos los factores que pueden influir en que sucedan abortos de repetición:

  • Problemas genéticos en óvulos o espermatozoides. La causa más importante que puede provocar esto es la edad materna avanzada.
  • Problemas de coagulación. Generalmente se trata de mutaciones genéticas.
  • Problemas metabólicos. Hay casos en los que se diagnostica tendencia a la diabetes, o problemas de tiroides, que puede influir en la capacidad de gestación.
  • Problemas inmunológicos. Por ejemplo, aumento de determinados anticuerpos, alergias alimentarias, etc.
  • Problemas anatómicos en el útero (útero bicorne, tabiques uterinos, pólipos, miomas, dilatación de trompas, etc)

¿Qué tratamientos de fertilidad existen?

No todos los tratamientos de fertilidad deben ser complejos. Todo va a depender del problema o problemas específicos que se detecten en el estudio de fertilidad previo a la pareja.

En los casos en los que hay una dificultad en la ovulación, es decir, aquellas mujeres en las que la ovulación tarda meses en llegar, frecuentemente por Síndrome de Ovario Poliquístico, existe un tratamiento de estimulación de la ovulación y coitos programados que sólo suponen la toma de una hormona por vía oral.

En aquellos casos en los que hay una proporción más baja de espermatozoides móviles, puede ser suficiente para conseguir el embarazo con un tratamiento polivitamínico que contenga antioxidantes, DHA y zinc.

Hay casos en los que es necesario una técnica de reproducción asistida, ya sea inseminación artificial o fecundación in vitro. La diferencia entre una y otra supone el lugar donde se realiza la fecundación. En la primera, la fecundación se produce de forma natural dentro del cuerpo de la mujer y en la segunda, se produce en el laboratorio. La indicación para realizar una u otra dependerá de las circunstancias clínicas. Por ejemplo, una pareja en la que se diagnostique una impermeabilidad de las trompas de Falopio, tendrá que hacer fecundación in vitro. Si hay déficit en el numero de espermatozoides móviles y con forma normal, la indicación será hacer fecundación in vitro porque habrá que seleccionar los espermatozoides útiles para fecundar los óvulos.

Hay casos en los que hay problemas muy graves en óvulos o en espermatozoides, por ausencia de éstos, o por graves problemas cromosómicos o genéticos, en los que hará falta un/a donante. Actualmente existe mucha experiencia en el tratamiento con donante de óvulos y donantes de semen, que tendrán las mismas características físicas y grupo y Rh que los progenitores. También es muy habitual la adopción de embriones. Las tasas de embarazo en estos casos son generalmente mucho mayores que en cualquier otro tratamiento, dado que se utilizarán óvulos y espermatozoides de personas muy jóvenes, de entre 19 y 26 años.

¿Por qué existía una Diosa de la Fertilidad?

La fertilidad ha sido siempre un asunto importante para la humanidad. Poder reproducirse es uno de los objetos de la vida humana.

En tiempos antiguos también había problemas de fertilidad, muchas parejas no conseguían tener hijos, pocos remedios científico-médicos había para solucionarlo y se necesitaba algo que aliviara el sufrimiento de esas personas.

Por eso, desde muy antiguo, en la antigua Mesopotamia, se adoraba a la Diosa Astarté, para que ayudara a las mujeres a quedar gestantes. Afrodita en la Grecia antigua, Venus en la época romana, la Tauret egipcia, han sido algunas de las diosas de la fertilidad veneradas. Incluso en el Renacimiento, encontramos múltiples esculturas y pinturas dedicadas a estas diosas.

Las “Diosas” siempre han estado representadas en figuras de mujer, pues era entendido que el embarazo no llegaba por un problema en la mujer, y no en el hombre. Afortunadamente, en nuestros días, ya somos conscientes de que los problemas de fertilidad pueden ser tanto del hombre como de la mujer, y de hecho, ambos pueden ser estudiados.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hoy en día también sigue habiendo personas que necesitan un apoyo que esté por encima de lo que puedan controlar, que siguen creyendo en algo que los pueda ayudar, una energía, algo que les aporte una tranquilidad en el alma, un bastón emocional. Por ello es la existencia de la Piedra de la Fertilidad. Hay varias de ellas por todo el mundo. En España tenemos por ejemplo la Piedra de la Fertilidad de Almargen, en Antequera. El ídolo es de origen neolítico. Pertenece a un antiguo asentamiento de la época del cobre y bronce (tercer milenio a.C.) en esa zona de Málaga. Está labrado en mármol blanco, y representan un falo masculino y una mujer embarazada. Sigue siendo curioso que la mayor parte de las visitas sean de mujeres de todo el mundo que acuden a tocar la estatua, pues dice la leyenda que ayuda a aquella mujer que la toque a concebir un hijo.